Más de 30 millones de personas en Estados Unidos padecen “trastornos crónicos digestivos selectivos”, entre los que podríamos incluir al síndrome del intestino irritable (SII: trastorno gastrointestinal más común en el mundo). Alrededor del 64% de los pacientes que sufren síndromes dolorosos somáticos como la fibromialgia, padecen dolor abdominal frecuente, y una larga proporción de ellos (30-70%), tiene una clínica similar al síndrome del intestino irritable (SII). Este síndrome que afecta al intestino grueso, se caracteriza, además de por dolor abdominal e incluso cráneo-cervical, por la aparición de episodios repetidos de diarrea y estreñimiento (por separado e incluso asociados). En la mayoría de los pacientes que lo padecen, se asocian a la disfunción intestinal, trastornos ansioso-depresivos de tipo crónico.

Un estudio publicado recientemente en la revista Gastroenterology, estudió durante 10 semanas a 44 adultos con SII, asociado a un trastorno de ansiedad o depresión de leve a moderada intensidad. La mitad de la población estudiada tomó una dosis diaria del probiótico Bifidobacterium longum NCC3001, y la otra mitad recibieron un producto placebo. A las 6 semanas, el 64% de los pacientes que tomaban el prebiótico habían disminuido las puntuaciones en cuestionarios que evaluaban la depresión, comparados con el 32% que recibieron el placebo. El consumo del probiótico mejoró además en el grupo de experimental los síntomas intestinales.

El desequilibrio en la concentración de bacterias que participan en la digestión y habitan tu intestino (disbiosis), puede condicionar importantes cambios en tu comportamiento

Los estudios mediante resonancia magnética funcional mostraron que la mejora en estado depresivo, se asoció con cambios en la actividad de múltiples áreas del cerebro involucradas en el control del estado de ánimo.

El estudio proporciona más pruebas de que el ambiente de la microbiota intestinal influye directamente en la actividad del cerebro. Además de abrir nuevas vías para el tratamiento de pacientes con enfermedades funcionales intestinales, también puede ser una nueva perspectiva en el abordaje de las patologías psiquiátricas primarias. A pesar de ello, “los resultados tienen que ser confirmados en ensayos clínicos a mayor escala”, según afirma la primera autora del trabajo, la Dra. María Pinto Sánchez.

Konturek, P.C. et al. Emerging role of fecal microbiota threrapy in the treatment of gastrointestinal and extra-gastrointestinal diseases. Journal of Physiology & Pharmacology

Su salud física y psquíca, depende, entre otros factores, de su salud intestinal, y por lo tanto, de su conducta alimentaria.

En S&C lo tenemos claro. Ahora que ya lo sabe… si quiere, podemos ayudarle

Fuente: Pinto-Sánchez, M.I., et al. Probiotic bifidobacterium longum NCC3001 reduces depression scores and alters brain activity: a pilot study in patients with irritable bowel syndrome. Gastroenterology, 2017; DOI:10.1053/j.gastro.2017.05.003

Artículo revisión de S&C Clínica

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies